domingo, octubre 24, 2010

Jamás

Bailando es la forma en que te amo. Las siluetas que cambian con ton y con son. Las caderas y las piernas y las manos y tu boca. Me dicen tantas cosas. Me muestran cuanto conozco pero no siempre a fondo, jamás completamente. Me seducen.

Seducir es el arte de engatusar, de conquistar y tal vez de hacer amar.

Puede que la vida no te haya ofrecido al amor en el pasado, pero yo te digo ya: con seducción, no me ha pasado.

Me veo llegando lenta, llegando todo menos indecisa diciéndote muy quedo y cerca que tu manera de ver la vida es tan correcta como aceptable.

El panorama, los movimientos, los gestos y las palabras son distintos cada vez que lo imagino, pero si algo he de decirte es que el final siempre es el mismo.

jueves, octubre 21, 2010

Le odio. No puedo evitarlo, jamás había sentido un odio tan grande y al mismo tiempo experimentado una admiración de este tipo. Maldita sea la hora en la que tantas estupideces salieron de mis labios. En la que me decidía a boicotear mi propia felicidad, la poca que me quedaba y rompí todo lazo de empatía que pudiste haber sentido por mí. Me detesto en demasía, pero le odio más. Le odio porque puede revivir tantas cosas, porque la vida gracias a mí misma, dio un giro beneficiario que le devolvió a ti, y te quitó de mí. Que me despojó de la poca estabilidad que conservaba, que me mantenía contenta. Creo que jamás en la vida podré volver a ser tan feliz y tan despreocupadamente estúpida, sintiéndome amada y aceptada como cuando te tuve a mi lado. Y no era la primera vez, pero la diferencia radica en que el amor no tiene palabras.

lunes, octubre 18, 2010

HS

Sus ojos vagaban nerviosos entre la gente que entraba y salía continuamente de la cafetería 318. Miraba por aquí y por allá, rápidamente, pero tratando de no parecer demasiado ansiosa. Llevaba cinco capuchinos con 3 de azúcar, pero ni así lograba hacerse de energías. Estaba cansada y un poco aturdida. La noche anterior había corrido cerca de 15 kilómetros bajo la lluvia, llorando algunos tramos y hablando sola durante varios más. El 318 quedó como punto de reunión. Ese maldito café donde alguna vez la había llevado Héctor, su estúpido novio, amante o lo que fuera.
En eso, entra Julia...

sábado, octubre 09, 2010

Échec

Hoy lloró intencionalmente. Las lágrimas fueron para ella como una promesa de que todo estaría mejor. No fue así.
La encontré sentada en el suelo, mirándose en el espejo mientras lo salado, ése líquido sin fin que todos hemos probado alguna vez, furiosamente empapaba su rostro. No le importaba si su respiración se entrecortaba o si se le hinchaban los ojos. Las lágrimas eran quienes mandaban y ella estaba decidida a dejarse llevar durante la cantidad de tiempo que fuese necesaria.
–¿Quién te dijo que llorar es una actividad liberadora?
–Nadie.
–¿Entonces...?
–Lloro por que quiero, no me importa lo que las lágrimas puedan o no hacer por mí –mintió.

sábado, octubre 02, 2010

Rima-mal-rima

Me dices cosas y tienes la razón.
Te grito que no es cierto y que no tienes corazón.
Sacas unas cuantas más verdades
que lastiman, que me cortan;
me acomodo bien mi escudo, que lo traigo a todas horas.

Me recuerdas mis caminos, decisiones y demoras
con una voz tan clara,
que lastima al escuchar;
y tu voz siempre, siempre: elocuente, amable y estridente.

Me gusta decir mentiras,
decir que existen cualidades,
aunque todos ya sabemos que camino entre maldades.